VALLE DE ALLENDE: ALLÍ CAYÓ EL METEORITO MÁS GRANDE DE LA HISTORIA

0

meteorito-chih

HEIDI RODRÍGUEZ/cambio16

Entre imponentes nogales centenarios, ríos perpetuos y 110 monumentos históricos para la humanidad, la comunidad aguarda una verdadera detonación turística.

Valle de Allende, Chihuahua– Rico como pocos en recursos naturales, patrimonio e historia, Valle de Allende, al sur del estado, es un referente mundial científico, cuyos imponentes y centenarios nogales, resguardan la historia del impacto del meteorito más grande conocido en el mundo.

José Francisco Hermosillo Hernández, director del Centro Comunitario del lugar, recordó que el sábado 8 de febrero de 1969, a la 1:00 de la mañana, ocurrió un fenómeno extraño, cuando un objeto apareció en el firmamento y descendió arrojando fuego, mientras disminuía su tamaño.

Al impactar el suelo, sus partículas se esparcieron sobre un área de 350 kilómetros cuadrados de comunidades de Valle de Allende. Se calcula que debió haber pesado entre cuatro y siete toneladas, una vez que entró a la atmósfera.

En menos de 24 horas, un grupo de científicos estadounidenses y rusos, estaba ya en la zona para recolectar las piezas. Y es que ese mismo año, la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, por sus siglas en inglés), programó el lanzamiento del icónico Apolo 11, el trasbordador que colocaría por primera vez, a un hombre en la luna, y para ello había acondicionado un laboratorio especial que examinara los materiales importados de ese satélite.

Gracias al monitoreo espacial, dos días antes del suceso del aerolito, la agencia identificó la introducción de un objeto en el sistema solar, que le dio la vuelta a Júpiter y definió una trayectoria hacia la Tierra. Dos horas antes del impacto se supo que caería sobre México y más específicamente en Valle de Allende, Chihuahua.

Así arribaron al lugar, científicos y comerciantes que se llevaron gran cantidad de material, mientras que los habitantes de la zona pensaban que se trataba de piedras radiactivas o había quienes ni siquiera se habían enterado.

Los científicos lo nombraron “Meteorito Allende” y trasladaron parte de él a la NASA, de manera que su análisis estrenó el referido laboratorio, pues no sería sino hasta cinco meses después, en julio, cuando recibiría fragmentos de la superficie lunar, traídos por el Apolo 11.

Además, sus componentes fueron estudiados en el Instituto Smithsoniano, la Universidad de California (UCLA) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), detalló el profesor Hermosillo Hernández.

“Menos de tres meses después, la conclusión oficial de la NASA fue que el Meteorito Allende, es el material más antiguo caído en la tierra, incluso hasta el momento, con una edad de cuatro mil 600 millones de años, aproximadamente”, explicó.

Una segunda característica es que posee más de 70 elementos de la tabla periódica, entre ellos el carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre, considerados los iniciadores de las primeras formas de vida en la tierra, agregó.

“Buscamos recuperar, de entre coleccionistas y científicos, un mínimo de 40 kilos del material, que permita la certificación internacional que la avale como una colección y exhibirla, en lo que proyectamos sea el Centro Regional y Cultural del Meteorito”, adelantó.

Desde 1969 hay quienes siguen buscando fragmentos. El norteamericano Robert Haag, entre 1970 y 1975, se llevó cerca de cuatro toneladas.

Al ser conocido por la comunidad científica de Estados Unidos, Japón, Rusia y Alemania, hay entre tres mil y siete mil estudios del aerolito por dependencias internacionales, como el CalTech (Instituto Tecnológico de California), que recién descubrió en sus componentes, nueve óxidos de titanio inexistentes en la Tierra.

Etérea belleza natural
Valle de Allende fundó su vida sobre el agua, abastecida por el río de Allende que nace del Ojo de Talamantes.

La cronista Rita Soto Torres consideró que se puede establecer que en Valle de Allende se dieron los primeros establecimientos españoles y la fundación de las haciendas más grandes “por lo que yo considero que es el origen de la colonización de Chihuahua”.

Una costumbre del centro del Valle, es bautizar a los miles de nogales característicos de la zona, de más de 50 metros de alto y troncos de más de 10 metros de diámetro. El Músico, De Cuca, Solís, El Sixto, así se llaman algunos de los nogales que se consideran entre los más grandes del mundo.

También sus norias son centenarias. Las hay de hasta 200 años, nutridas de mil litros por segundo, a través de acequias, derivadas del Ojo de Talamantes. Antes había una por cada casa del pueblo viejo.

“Las acequias fueron trazadas por los franciscanos y se les hacía una piedra con un hoyo en medio, con medidas de un melón, una naranja o un limón, como la data de agua que se distribuiría a cada huerto, según la necesidad de las viñas”, explicó Soto Torres.

Dulces típicos
Los nogales de hasta 300 años han generado el fruto base de la economía de la región y de los mejores dulces típicos del estado. Han sido privilegiados por el agua mineralizada y la semilla criolla que fue traída por los españoles.

Sobre la calle Mina, varios negocios familiares, como el “Magua”, exhiben sus creaciones artesanales, en piezas como los dátiles espolvoreados de azúcar y rellenos de nuez, la ciruela pasa rellena de nuez y cubierta de chocolate, las trufas de chocolate blanco cubiertas de nuez, las leches quemadas y una variedad de licores frutales, como el membrillo, la granada, el persimonio y frutillas de la región.

Zona de monumentos para la Unesco
Valle de Allende fue fundado en 1563, como Valle de San Bartolomé, y fue paso obligado en la ruta Camino Real de Tierra Adentro, pues el presidente Benito Juárez, también fue huésped en el inmueble que ahora es el Cine Teatro Alcázar, describió Georgina Baca Muñiz, directora de Turismo.

Dijo que ahí se construyó el monasterio más antiguo del territorio, donde fueron guardadas temporalmente, las cabezas de los cuatro líderes insurgentes, en su traslado a la Alhóndiga de Granaditas, como escarnio al movimiento independentista, que se recuerda con una placa conmemorativa.

El pueblo es cuna de siete gobernadores chihuahuenses, entre ellos el primero de la cronología, José Ignacio Urquidi, cuya casa también es patrimonio arquitectónico, al igual que Los Arcos y el primer templo franciscano de la entidad, que data de 1560, agregó Baca Muñiz.

El viernes 9 de marzo de 2001, Valle de Allende fue declarado Zona de Monumentos Históricos por decreto presidencial, donde quedaron inscritos 110 edificios.

meteorito-chih1

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *