La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el caso de Rubén Rocha Moya también involucra la soberanía nacional.
Señaló que México debe actuar con seriedad y no detener automáticamente a funcionarios solo porque otro país los acuse de un delito.
Advirtió que, de lo contrario, se permitiría que desde el extranjero se decida quién puede seguir gobernando en México, incluso tratándose de autoridades electas por voto popular.